Publicado: 8 de Octubre de 2018

En este caso traemos a nuestro escaparate de obras la ejecución de refuerzos a compresión de pilares que tienen por característica la eliminación completa del ábaco del forjado. No son muy frecuentes de ejecutar ya que generalmente se producen ante demoliciones de amplias superficies, pero sí es relativamente frecuente que ante una actuación puntual en una estructura se quiera aislar el pilar para reconstruir una porción de forjado dañada por humedades, corrosión o requerimientos de arquitectura. En todos los casos donde dañemos de manera importante la conexión del nudo entre pilar y forjado debemos evaluar la verificación de la esbeltez de los pilares al objeto de no mermar la seguridad de la estructura. En este caso se trata de la demolición de una importante superficie de un forjado que ha estado sometido al fuego procedente de un incendio y que no tenía la seguridad mínima en su recuperación. Para ello la comprobación de la esbeltez al anular el nudo de conexión pilar-forjado requirió devolver la esbeltez del tramo del pilar a su situación original mediante el arriostramiento con perfiles metálicos al resto de pilares y muros colindantes, eliminado la posibilidad de deformaciones del pilar de actuación transfiriendo dichas solicitaciones horizontales a la nueva trama de perfilería metálica. Dichos refuerzos transitorios se han efectuado mediante empresillado de pilares con uniones soldadas y con placas de anclaje en basamentos y capiteles mediante anclajes mecánicos.

Con la reconstrucción del nuevo forjado se eliminaron los arriostramientos auxiliares, devolviendo la seguridad al edificio.