Publicado: 7 de Septiembre de 2018

Recientemente, RE ha resuelto el problema generado en la cara inferior de un tablero, que había sido golpeado por un camión cuya carga excedía el gálibo del paso inferior. Pérdidas de secciones de hormigón armado en la fibra inferior de los nervios y hasta en ocasiones “degollados” de armadura provocados por la fuerza del impacto ponen en estado de debilidad el conjunto del tablero, que debe ser reparado de inmediato.

En aquellos casos donde no se produce la plastificación de las armaduras, el saneo de la sección dañada y la regeneración de secciones mediante la utilización de morteros de reparación tipo R4 son soluciones sencillas para restaurar las capacidades portantes y la durabilidad del tablero. En otros casos donde se producen plastificaciones de barras y/o también segados de las cuantías hay que acudir al refuerzo de dichas secciones mediante anclajes químicos de nuevas barras o a solapes de las nuevas barras a las preexistentes mediante la utilización  la soldadura de arco.

En la mayoría de estos casos tan frecuentes, se debe aprovechar las actuaciones puntuales de restitución mecánica de los elementos, que requieren de medios auxiliares específicos para su realización, para a su vez realizar labores de mantenimiento activas encaminadas a mejorar la durabilidad de la estructura tales como sellado o inyección de fisuras y revestimientos anticarbonatación, que son actuaciones de moderado coste y sin embargo, aprovechando los medios auxiliares destinados a resolver las patologías mecánicas, permiten ampliar enormemente la durabilidad de las mismas.